El verano y la formación profesional

Formación profesional durante el verano – consejos

Los ciclos formativos de grado medio y grado superior son una estupenda opción para preparar nuestro futuro profesional. Además de su enfoque práctico, tenemos una gran variedad de opciones dentro de la formación profesional a nuestra disposición, para que podamos decantarnos y escoger una profesión que realmente nos guste, nos llene y con la que nos sintamos cómodos.

Sin embargo, y en contra de lo que mucha gente piensa, muchas veces no resulta nada fácil preparar de forma El verano y la formación profesionaladecuada el acceso a estos ciclos. Las pruebas de acceso tienen lugar una o dos veces al año como mucho, en función de la Comunidad Autónoma en la que queramos presentarnos. En muchos casos los estudiantes tienen que compatibilizar el estudio para preparar estas pruebas con el trabajo, lo que en ocasiones puede resultar muy frustrante y agotador. Y más aún si por el motivo que sea hemos perdido el hábito de estudiar hace algún tiempo.

Muchas personas piensan que es suficiente con empezar a preparar estas pruebas unos meses antes del examen, o esperan a que se publique la convocatoria oficial para plantearse comenzar el estudio. Esto puede llevar a que no dispongamos de tiempo suficiente para preparar correctamente las materias. Es muy importante comenzar la preparación con antelación suficiente, para que nos dé tiempo a revisar por completo el temario, resolver dudas, realizar un elevado número de ejercicios y dar una segunda vuelta al temario, así como un repaso final. Y por supuesto es importantísimo contar con tiempo suficiente para realizar muchos simulacros de examen, con el fin de que podamos familiarizarnos con el tipo de preguntas que nos encontraremos cuando finalmente nos enfrentemos al temido examen. Todo esto compatibilizado con el trabajo y dejando tiempo para el ocio y el descanso.

Es frecuente que ante este tipo de exámenes, que requieren prepararse durante todo un año, aparezca lo que se denomina “burnout” o “síndrome de estar quemado”. Este síndrome se caracteriza por la frustración, la sensación de impotencia y la impresión de que jamás seremos capaces de llegar a alcanzar nuestra meta hagamos lo que hagamos y por mucho que nos esforcemos, sobre todo si tenemos en cuenta que nos estamos jugando nuestro futuro académico y profesional a una sola carta.

El verano es una época estupenda para comenzar a preparar la prueba de acceso a los ciclos de grado medio o superior: si nos examinamos en mayo del próximo año, esto nos permitirá realizar una planificación adecuada y contar con tiempo suficiente para asegurarnos el aprobado y la nota que necesitamos. Mucho más necesario cuando nos examinamos en septiembre y necesitamos prepararnos de forma intensiva durante los meses de verano.

Por todos estos motivos, es muy importante que desde el primer momento contemos con una planificación adecuada, un horario de estudio adaptado a nuestras necesidades y un tutor que nos ayude a gestionar el tiempo, las materias, resolver nuestras dudas y orientarnos adecuadamente, tanto en el aspecto académico, como en el motivacional.

 

Si nos organizamos bien desde el primer momento, tendremos tiempo para todo: para estudiar, para avanzar con el temario tranquilamente, resolver las dudas que vayan surgiendo, para el ocio, para compaginar con el trabajo… y por supuesto para asegurarnos el éxito y ver recompensado el esfuerzo realizado consiguiendo la formación profesional deseada.

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