Formación profesional durante el verano – consejos

Los ciclos formativos de grado medio y grado superior son una estupenda opción para preparar nuestro futuro profesional. Además de su enfoque práctico, tenemos una gran variedad de opciones dentro de la formación profesional a nuestra disposición, para que podamos decantarnos y escoger una profesión que realmente nos guste, nos llene y con la que nos sintamos cómodos.

Sin embargo, y en contra de lo que mucha gente piensa, muchas veces no resulta nada fácil preparar de forma El verano y la formación profesionaladecuada el acceso a estos ciclos. Las pruebas de acceso tienen lugar una o dos veces al año como mucho, en función de la Comunidad Autónoma en la que queramos presentarnos. En muchos casos los estudiantes tienen que compatibilizar el estudio para preparar estas pruebas con el trabajo, lo que en ocasiones puede resultar muy frustrante y agotador. Y más aún si por el motivo que sea hemos perdido el hábito de estudiar hace algún tiempo.

Muchas personas piensan que es suficiente con empezar a preparar estas pruebas unos meses antes del examen, o esperan a que se publique la convocatoria oficial para plantearse comenzar el estudio. Esto puede llevar a que no dispongamos de tiempo suficiente para preparar correctamente las materias. Es muy importante comenzar la preparación con antelación suficiente, para que nos dé tiempo a revisar por completo el temario, resolver dudas, realizar un elevado número de ejercicios y dar una segunda vuelta al temario, así como un repaso final. Y por supuesto es importantísimo contar con tiempo suficiente para realizar muchos simulacros de examen, con el fin de que podamos familiarizarnos con el tipo de preguntas que nos encontraremos cuando finalmente nos enfrentemos al temido examen. Todo esto compatibilizado con el trabajo y dejando tiempo para el ocio y el descanso.

Es frecuente que ante este tipo de exámenes, que requieren prepararse durante todo un año, aparezca lo que se denomina “burnout” o “síndrome de estar quemado”. Este síndrome se caracteriza por la frustración, la sensación de impotencia y la impresión de que jamás seremos capaces de llegar a alcanzar nuestra meta hagamos lo que hagamos y por mucho que nos esforcemos, sobre todo si tenemos en cuenta que nos estamos jugando nuestro futuro académico y profesional a una sola carta.

El verano es una época estupenda para comenzar a preparar la prueba de acceso a los ciclos de grado medio o superior: si nos examinamos en mayo del próximo año, esto nos permitirá realizar una planificación adecuada y contar con tiempo suficiente para asegurarnos el aprobado y la nota que necesitamos. Mucho más necesario cuando nos examinamos en septiembre y necesitamos prepararnos de forma intensiva durante los meses de verano.

Por todos estos motivos, es muy importante que desde el primer momento contemos con una planificación adecuada, un horario de estudio adaptado a nuestras necesidades y un tutor que nos ayude a gestionar el tiempo, las materias, resolver nuestras dudas y orientarnos adecuadamente, tanto en el aspecto académico, como en el motivacional.

 

Si nos organizamos bien desde el primer momento, tendremos tiempo para todo: para estudiar, para avanzar con el temario tranquilamente, resolver las dudas que vayan surgiendo, para el ocio, para compaginar con el trabajo… y por supuesto para asegurarnos el éxito y ver recompensado el esfuerzo realizado consiguiendo la formación profesional deseada.

Enfrentarse a las notas para estudiar en verano

Las notas de final de curso siempre hacen sufrir a la familia. En los mejores casos, las buenas calificaciones son motivo de alegrías. Y en los peores, los suspensos, además de desatar conflictos y disgustos, ponen patas arriba todos los planes del verano.

Pero ni hay que hacer un drama, ni pasarlo por alto. En vacaciones, hay tiempo para todo: se puede estudiar, aprender y preparar los exámenes de recuperación de septiembre, y también disfrutar y divertirse sin como estudiar en veranoagobios ni presiones.

Afrontar los reveses académicos de los hijos siempre cuesta, pero no hay que dramatizar. Los estudiantes deben comprender que necesitan hacer un esfuerzo extra en verano, pero no van a estar solos, ya que los padres les acompañarán en el proceso.

Se aconseja que se dejen unos días de descanso escolar, nada más terminar las clases, y después se organice el trabajo para estudiar en verano.

Entre todos se traza una hoja de ruta para estudiar. Hay que ser flexibles, pero el niño tiene que saber que debe cumplir un horario de estudio diario, padres e hijos pueden marcar unos contenidos de estudio por semana y comprobar si se van cumpliendo al final de cada semana.

Un esfuerzo de dos o tres horas diarias es suficiente para aprobar en septiembre pero se debe dejar tiempo para todo: estudio, diversión en familia, con amigos, aficiones

La familia también tiene que valorar la necesidad de una academia, que podrá cumplir con todo lo expuesto anteriormente, establecer el plan de estudios con el alumno y la familia y vigilar que se cumple, además obviamente de explicar al alumno los contenidos de las asignaturas que no han sido superadas con éxito y trabajar con él en todos los aspectos necesarios para conseguir el aprobado en septiembre.

Estudiar en verano no es solo para los que han suspendido, también los que aprueban y obtienen buenas calificaciones deben continuar trabajando, pero sin ninguna presión. El niño no puede estar dos meses sin hacer nada, ya que el hábito de estudio y trabajo diario lo pierde, así como olvidan algunos conceptos trabajados durante el curso

¿Cómo preparar la selectividad de septiembre?

Existen varios factores que provocan las desmotivación de los estudiantes de selectivselectividad septiembreidad cuando están preparando los exámenes para aprobar en septiembre, entre estas causas principales destacamos dos, la primera es la incertidumbre de no saber si encontrarán plaza en el grado que desean estudiar en septiembre y la segunda es la frustración de pasarse todo el verano estudiando. Por lo tanto para empezar ya tenemos una falta de motivación que será la primera en afrontar. En segundo lugar hay una serie de estrategias que debemos seguir para conseguir el éxito.

¿Qué estrategia debemos llevar a cabo para aprobar selectividad en septiembre?

Causas

En primer lugar debemos de conocer el motivo por el cual se ha suspendido la prueba. ¿Han estudiado suficiente o tuvieron un mal día? ¿Fallan sus métodos de estudio o tienen problemas cognitivos?

Descanso

Recargar las pilas antes de volver a empezar es imprescindible, sería recomendado realizar un parón entre dos y tres semanas a principio de verano. Si empezamos mediados de julio aún tenemos dos meses por delante que sería suficiente para estar preparado.

Establecer una estrategia.

Es recomendable diseñar un calendario en el que las sesiones de estudio se dividan por asignaturas y temas. Deberemos empezar por las que no se aprobaron y después continuar con las que si se aprobaron.

La última semana de repaso general.

Las sesiones nunca deben superar las ocho horas diarias. Más tiempo solo aumentarían la tensión y el agotamiento psicológico. Los alumnos con problemas de concentración deben dedicar unas tres horas por la mañana y una hora y media más por la tarde.

Recurrir a ayuda externa

Como la de las academias, es recomendable si se considera que el alumno no puede avanzar más por su cuenta. También es adecuado para resolver las dudas que tenga sobre las materias suspensas. No olvidemos que son expertos en preparar selectividad sobre todo para septiembre.

Elegir la hora y el lugar idóneos.

Las mejores condiciones se dan a primera hora del día y a última de la tarde. Es conveniente hacer un descanso de en torno a 10 minutos cada hora. El lugar cuanto más fresco mejor y si puede ser siempre el mismo.

Incorporar la tecnología con responsabilidad.

El móvil es el principal enemigo de la concentración por lo que resulta vital limitar su uso o mantenerlo apagado. Esto no quiere decir que no se recurra a la tableta o el ordenador para buscar información o resolver dudas.

Asimilar la información.

Clasificar, comparar y reelaborar los conocimientos mediante esquemas y resúmenes es necesario para interiorizarlos. Es recomendable además alternar asignaturas de naturaleza opuesta para mantener la atención. Cambiar de matemáticas a filosofía por ejemplo.

El repaso es fundamental.

El repaso final es esencial para fijar los contenidos. Otra revisión al empezar a estudiar ayuda a conectar los conocimientos interiorizados el día anterior con los que tiene por delante.

Nunca dejarlo todo para el último momento.

En una buena planificación debe dedicarse la última semana a un repaso general. Es lo más importante para llegar al examen sin nervios y tranquilo.

Mantener la calma.

Los nervios de última hora quieren decir que no estamos seguros de saber toda la materia. Para evitar esa inseguridad es necesario haber practicado antes con el modelo de examen de Selectividad.

Consejo: Ser constante, asimilar la información y repasar son las claves para un buen plan de estudio para aprobar selectividad en septiembre.

Recomendaciones para las vacaciones de verano.

Los niños después del curso escolar, necesitan y se merecen descansar, divertirse y sobre todo jugar. Pero no olvidemos todo el esfuerzo que les ha costado aprender y coger hábitos de estudio durante el resto del año.

Al final del curso escolar deberían haber alcanzado un nivel de aprendizaje muy alto, pero si durante tres meses de vacaciones no vuelven a “tocar” un libro corren el riesgo de olvidar parte de lo aprendido y, sobre todo, perder el hábito de trabajo.

Para evitarlo y, siempre con carácter voluntario, les daremos facilidades como por ejemplo proporcionar material de trabajo a lo largo de todo el verano o ir a una academia de refuerzo escolar en la que refuercen contenidos. De esta forma tendrán tareas a diario.

recomendaciones para las vacaciones

A la hora de realizar las tareas hay que tener en cuenta una serie de indicaciones:

  • Lugar: Que reúna unas condiciones y mobiliario adecuado para el estudio.
  • Tiempo: Trabajar en algo todos los días, respetando el tiempo de trabajo.
  • Ayuda: Que el trabajo sea guiado. Es conveniente que los padres estén con los niños para ayudarles a comprender las tareas, las faltas de ortografía, palabras nuevas que aparecen y no saben su significado… Si esto no fuera posible lo ideal es que tengan un tutor al que puedan recurrir.
  • Material: Hay que procurar que los niños tengan variedad de materiales.
  • Calidad: Hay que exigirles la limpieza y la estética en las tareas: Deben entender bien la tarea que van a realizar antes de enfrentarse a ella.

Por otro lado hay que recordar la importancia de la lectura diaria, cuidando la comprensión de lo que leen y, cada vez más, la fluidez.

Tras estas recomendaciones solo nos queda desear que pasen un… ¡Feliz Verano!

Consejos sobre cómo estudiar en verano

 

  1. 7 consejos sobre cómo estudiarPlanificar un horario. Es la clave para que los niños puedan aprovechar las tareas durante el verano. Recomendación: Calendario expuesto en un lugar visible.
  2. Tiempo de estudio. Lo ideal es que sea durante las primeras horas de la mañana. Es el momento del día en el que están más frescos, más descansados y el calor es menos intenso. Sensación de libertad durante el resto del día.
  3. Días de estudio. Los días de estudio se deberían concentrar de lunes a viernes, o incluso de lunes a jueves. Estos tres días de descanso servirán para que cuando vuelvan el lunes a sus tareas, las afronten mucho mejor.
  4. Horas de estudio.Lo ideal es entre dos y tres diarias, lo ideal serían dos. Es más importante la calidad de las horas de estudio que la cantidad.
  5. Lugar de estudio. Deber ser un lugar en el que estén libres de distracciones y puedan concentrarse en el estudio, la comprensión, la memorización, la revisión de contenidos etc.
  6. Clases de repaso. Las clases de repaso deben servir para aclarar las dudas que tus hijos no han sabido solucionar por sí mismos de forma individual. En ese momento es tremendamente útil un profesor de apoyo.
  7. Recuperación de asignaturas pendientes. En el caso de que tu hijo tenga que recuperar alguna asignatura durante el verano es importante que divida el verano en dos partes muy diferenciadas:
  • La primera destinada a conocer el material, haciendo ejercicios (si tiene), esquemas, resúmenes, etc.
  • La segunda destinada a la preparación del examen.

Resumiendo…

Planifica un horario del verano dónde se especifique cuando se va a estudiar, cuantas horas y dónde. Y añade alguna hora de clases de repaso a la semana. Divide el verano en dos: Material y Preparación examen. Y así es fácil estudiar en verano.

 

Día de notas.

Cuando llega el boletín de notas a los padres, por lo general, no suele coger de sorpresa porque algo ya sospechaban que pasaría. La lectura silenciosa de las notas, cuando estas incluyen suspensos, acaba con una mezcla de sentimientos decepción, irritación y temor que no se manifiestan a la vez.

NotasLa razón de esta preocupaciones que los padres pueden pensar que las notas son una señal que indica el rumbo que está tomando su hijo. Piensa “Mi hijo ha suspendido”que se traduce en “mi hijo está descentrado, mi hijo tiene problemas, como siga así va a terminar siendo un desgraciado”.

¿Por qué suspenden los niños?

No estudian(lo suficiente), los métodos no son los adecuados o tienen falta de base de alguna asignatura. Si ellos son capaces de admitir el problema entonces estarán dando pasos en la dirección correcta, porque los niños que no quieren reconocer la causa de sus suspensos tienen muchas posibilidades de volver a suspender.

¿Qué hacer entonces?

Mantener la calma. Si las notas son muy malas o malas o regulares, y ves que te vas a enfadar cuando le digas lo que estás pensando, lo mejor es que te controles y le digas a tu hijo: “más tarde hablamos”.

No dramatizar. Hay padres que ante los suspensos de los hijos adoptan una actitud depresiva. “Hijo me estás matando”, le soltó un padre a uno de 17 años que había suspendido 6 asignaturas de 2º bachillerato. Si los suspensos nos matasen de verdad ¡anda que no iban a estudiar los niños! Cuando los hijos suspenden, necesitan padres animados a seguir la lucha.

Preguntar. Una vez tranquilos, preguntar a los hijos por qué creen que has obtenido esas notas. La respuesta, sí o sí, tiene que incorporar con absoluta claridad el mensaje “porque no he estudiado nada o lo suficiente”.

Consecuencias.Tampoco debemos olvidar que los suspensos tienen unas consecuencias (que es una palabra más apropiada que castigo). Estudiar es su responsabilidad y, si no asumen su responsabilidad, algo van a dejar de obtener, algo van a perder.

Confeccionar junto a ellos un plan de trabajo. Que sea realista en cuanto al número de horas, y que permita a los hijos obtener algún privilegio si lo cumplen.

Motivación.Tenemos que seguir ayudándolos a que desarrollen más motivación e interés por el estudio. La motivación de los hijos no está en nuestras manos, pero recordemos que la podemos estimular, y aprovechemos también el tiempo de vacaciones para seguir haciéndolo.

Debemos por lo tanto saber el motivo del suspenso, que sea consciente de ello y tomar medidas para remediarlo. Si no consigues cumplir alguna de estas tres partes siempre puedes recurrir a la ayuda de especialistas.

Estudiar en verano

Durante los años del bachillerato, los alumnos tienen que tomar la decisión más importante de su vida académica, deben elegir una carrera o una profesión que quieran desarrollar. Por esta razón, las notas de estos cursos son muy importantes dado que determinan si van a ser capaces de ingresar en la universidad y hacer la carrera deseada. Por este motivo no debemos dejar todo para el final, debemos intentar reforzar las asignaturas que llevamos más flojas para coger una buena base y aprobar las que nos han quedado en verano. Por lo tanto hay que estudiar en verano.

Las claves para estudiar en verano y poder conseguir los resultados deseados en septiembre son las siguientes:

 

  • estudiar en veranoPlanificar bien el tiempo: la planificación es la clave para poder aprovechar el tiempo siempre, pero para estudiar en verano es algo que se hace más necesario aún por la “cantidad de tiempo libre que tenemos” y la sensación de “me queda mucho día por delante para hacerlo”.

 

Fijar un horario desde el principio hará que sea más fácil el ponernos a estudiar y crear una rutina diaria adecuada que favorezca el estudio. Tenemos que tener en cuenta que hay tiempo para todo y es necesario planificar tanto el tiempo de estudio como de ocio. La mejor hora para realizar el estudio es a primera hora de la mañana, ya que es el momento del día en el que estamos más frescos. En nuestra planificación también tenemos que tener en cuenta qué días de la semana vamos a realizar el estudio, pudiendo dejar algunos días para descansar siempre que se hayan cumplido los objetivos semanales

  • Tener un lugar de estudio adecuado:el espacio de estudio debe ser un espacio privado, sin distracciones para que pueda concentrarse en el estudio.

 

  • Clases de apoyo:las clases de apoyo se hacen, normalmente, muy necesarias en verano. Hay muy poco tiempo para estudiar las asignaturas que se han dado tranquilamente durante los nueve meses de curso. Además, según los cursos avanzan, los conceptos y las materias que nos tenemos que aprender son más complejos y se hace necesario una explicación por parte de un profesor especializado en la materia para resolver las dudas que nos surjan o explicar los conceptos no entendidos durante el curso. En bachillerato, además, tenemos que tener en cuenta la importancia no sólo de aprobar, sino de tener una buena base que nos ayude para el siguiente curso o para la Selectividad.

 

El acudir a estudiar en verano a un centro especializado nos va a permitir cumplir con estas claves para el éxito del estudio en verano, ya que los estudiantes van a contar con un horario fijo de estudio, un profesor que les ayude a resolver sus dudas y a realizar una planificación adecuada de cada una de las asignaturas, nos ayudarán a marcarnos objetivos diarios y semanales de aprendizaje que nos permitirán poder disfrutar también de nuestro tiempo de ocio, siempre que los hayamos cumplidos.

 

Para elegir un centro de estudios debemos tener en cuenta que este sea especializado, que trabaje con grupos reducidos de alumnos, que haya un constante contacto con la familia y que nos animen y motiven como claves del éxito.

 

¿Qué son las Escuelas de Padres?

 

Las Escuelas de Padres son un espacio de información, formación y reflexión dirigido a padres y madres, sobre aspectos relacionados con las funciones parentales y las características de las etapas evolutivas de los hijos.Es un recurso que las familias perciben como un apoyo para desarrollar adecuadamente las funciones educativas, socializadoras. Son de gran ayuda también, para superar situaciones difíciles.

Las Escuelas de Padres persiguen:

  • Posibilitar la reflexión sobre situaciones cotidianas y pautas educativas.
  • Favorecer la comunicación con nuestros hijos.
  • Conocer y anticiparnos a las etapas vitales de nuestros hijos.
  • Conocer y desarrollar estrategias para adecuarnos a las necesidades del niño y del adolescente.
  • Desarrollar estrategias que posibiliten la detección temprana de problemáticas en nuestros hijos.

¿Cuándo acudir a una Escuela de Padres?

Nadie nos enseña a ser padres, lo tenemos que ir aprendiendo en base a lo que los técnEscuelas padresicos denominan “ensayo y error”. La escuela de padres es una alternativa para no tener que aprender solo a través de los errores.

Todo padre o madre encontrará beneficiosa su participación en una escuela de padres, aunque no se encuentre en una situación de conflicto. La labor preventiva puede llegar a ser mucho más beneficiosa.

  • Para aprender pautas de crianza y disciplina positiva
  • Prever y prevenir problemas en la adolescencia
  • Para evitar problemas escolares en nuestros hijos.
  • Para potenciar la comunicación en nuestra familia
  • Para saber resolver los conflictos
  • Para desarrollar la autoestima y los valores de los niños.

La conclusión es que una Escuela de Padres tiene grandes beneficios, tanto si se acude para mejorar alguna situación en concreto con nuestros hijos, como si se realiza a nivel preventivo para ofrecer lo mejor a los niños.

 

¿Debemos recurrir a una academia de verano?

Llega el verano y con él las largas vacaciones que tanto debate generan entre los padres… tres meses sin colegio, tres meses sin repasar conocimientos… ¿Es bueno que mi hijo esté tanto tiempo sin hacer nada? ¿Debería realizar todos los días algo de actividades de repaso para que cuando vuelva en septiembre no le cueste tanto? Y si no hace academia de veranonada… ¿Cómo empezará el curso que viene?

  • Los padres de los niños que han aprobado todo se plantean si este merecido descanso no es fundamental para ellos después del esfuerzo realizado durante el curso…
  • Los padres de los niños que han ido más flojos, al no tener recuperaciones en septiembre, a veces no saben hasta qué punto es adecuado mantener al niño con las mismas actividadesque han tenido durante todo el curso. Se plantean si no llegarán cansados en septiembre si durante el verano tienen que trabajar.

Desde el colegio se observa prácticamente una unanimidad en este tema. Casi todos los profesores de primaria recomiendan siempre que los niños no desconecten del 100%, un poco de lectura, algunas cuentas básicas, un poco de problemas… hará que tu hijo no desconecte de todo lo aprendido durante el curso y servirá para que en septiembre retome el año escolar con un hábito adecuado.

No es necesario que los niños tengan un horario como el escolar, pero en vacaciones, los días son muy largos y los niños están mucho tiempo aburridos sin saber qué hacer. Un poco de refuerzo, aunque sea en forma de juego, les ayudará a mantener “activo el cerebro” y les permitirá retomar el curso con una base y con los conocimientos del curso anterior “frescos”. Por los que muchos padres optan porque los niños hagan un rato de actividades diarias.

Pero, llegado este punto, a los padres se les plantea una nueva preocupación… el ponerse ellos en casa con sus hijos a veces es tarea imposible… discusiones, peleas y no poder compatibilizar su tiempo de vacaciones con los de sus hijos ya que sus vacaciones no son las mismas… ¿Delegamos en otra persona? ¿Le apuntamos a algún sitio?… Son las nuevas dudas que se encuentran.

Apuntar al niño a una academia en verano tendrá ventajas sobre el trabajo en casa:

  • Tendrá unos horarios y una rutina
  • Estará en el aula con otros niños como él, por lo que no se sentirá solo ni pensará que es el único que está en esa situación.
  • Serán otras personas las encargadas de darle el refuerzo, por lo que las peleas en casa desaparecerán.
  • Los padres podrán disfrutar de verdad de su tiempo libre con sus hijos sin tener que estar pendiente de estudios ni de deberes de verano.
  • Los niños tendrán un horario establecido de actividades teniendo elresto de día libre para jugar y divertirse.

¿Cómo elijo donde llevar a mi hijo?Lo ideal es que la academia de verano tenga clases reducidas, dinámica de juegos, gran amplitud de horario para que puedas elegir cuál es el mejor para vosotros y que cuente con profesionales con experiencia en la etapa infantil, serán algunas de las condiciones básicas que tendremos que buscar para saber que nuestro hijo a parte de repasar, aprender y trabajar va a estar cómodo, contento y se va a divertir.

 

Recuperaciones de septiembre

Junio, comienzo del verano, del buen tiempo, de horas y horas de luz, de las piscinas, las salidas, los viajes… y de la cuenta atrás para las recuperaciones de septiembre. Porque así es como es, apenas tienes dos meses y medio, tres en el mejor de los casos, para estudiar un curso entero, porque el suspenso ha podido ser debido a múltiples factores más allá de no haber estudiado pero, indudablemente, el primer paso será siempre el tema 1. Y como habrás escuchado en innumerables ocasiones, dejarlo todo para el final no es una opción.

recuperaciones de septiembreEncarar el verano con esta perspectiva no es del todo apetecible pero puedes hacer que sea lo más llevadero posible e incluso disfrutarlo como te gustaría teniendo en cuenta algunas cuestiones.

  1. Hazte con el material que necesites. Apuntes, ejercicios, exámenes… pide a tus compañeros y profesores todo lo necesario para asegurarte el contenido a estudiar. Esta vez no puede faltar nada.
  2. Planifica tus vacaciones. No es el mejor momento para imprevistos ni para irse de vacaciones en agosto. Descansar, relajarse y desconectar te vendrá bien siempre y cuando sea al inicio del verano y puedas organizar tu tiempo de estudio contando con ello desde el principio.
  3. Organiza tu día. Levántate temprano y aprovecha las primeras horas del día para estudiar, son las más frescas. Evita las horas centrales, tu cuerpo lo agradecerá.
  4. Organiza el contenido.¿Cuántas asignaturas tienes que recuperar? ¿Cuántos temas tiene cada una de ellas? ¿Cuál te cuesta más? Estas son las preguntas que debes hacerte antes de empezar. Una planificación realista te ayudará a lograr a tiempo tus objetivos y motivarte al conseguirlos.
  5. Respeta tu ocio. Cumpliendo lo anterior te puedes permitir unas cuantas horas al día para ti, tus hobbies, tus amigos, tu familia, no por estar mañana y tarde estudiando aprobarás con mayor seguridad. Se trata de calidad y no tanto de cantidad. Establece el sábado o domingo como día libre.
  6. Sé positivo. Tu predisposición al estudio determinará el aprovechamiento de éste. De nada te servirá quejarte, arrepentirte… ¡Afronta la situación y agarra los libros!
  7. Confía en ti. Suspender en junio no significa suspender las recuperaciones en septiembre. Ahora es el momento de empezar de cero y puedes hacerlo, créetelo, así tu rendimiento será mayor y tu estudio más eficaz.
  8. Hábitos saludables. El descanso, una alimentación saludable y el deporte serán grandes compañeros de viaje para estar al 100% ya no solo en el verano sino en los días de examen.
  9. Evita el atracón. Lo que no hayas hecho en dos meses no lo vas a hacer en unos días. De nada te servirá estudiar día y noche una semana antes sino has trabajado durante el verano.
  10. Pide ayuda. No tienes por qué hacerlo solo/a. hay profesionales que te ayudarán a organizarte y entender los contenidos con mayor rapidez y profundidad.